miércoles, 6 de marzo de 2013

PANECILLOS DE PAN BLANCO


Una de las cosas que más me gustan es hacer pan. La repostería es divertida y variadísima, lo mismo que la cocina de salado, pero EL PAN,  además de divertido y variado, ES MÁGICO.

Y lo es porqué no deja de ser un ser vivo, y como tal tiene vida propia y le afectan múltiples factores: la humedad ambiente, la temperatura, el tiempo de amasado, de reposo, .... tantos que son innumerables. 

Creo que es por esto que mucha gente se echa atrás cuando hablas de hacer pan, a mi también me pasaba. 

Pero a base de practicar he descubierto que me aporta tantas cosas buenas!!!! Os confesaré algunas de ellas: 

- Mis manos nunca son tan bonitas como cuando estoy amasando pan. Las veo esbeltas, largas, harmoniosas, ... pensareis que estoy como una cabra, pero es cierto ;-)
- El olor de la masa cuando fermenta, mmmm, me parece uno de los mejores olores del mundo!!!
- El aroma a pan recién hecho, que invade toda la casa
- Investigar y probar distintos pliegues para darle distintas formas.

Os animo a que hagáis vuestro propio pan en casa, 
veréis qué divertido!


Ingredientes:
750 g de harina de fuerza
450 de agua
6 g de azúcar
6 g de sal
1 sobre de levadura seca de panadería
1 chorrito de aceite


Cómo se hace?
En un cuenco mezclar la harina con el azúcar y la sal. Añadir la levadura. 

Hacer un agujero en medio y echar el agua y el aceite. Empezar a amasar con una espátula y cuando esté todo amalgamado ponerlo encima del mármol ligeramente untado de aceite. 

Trabajar la masa unos 5 minutos o hasta que no se os enganche a los dedos (NO caer en la tentación de añadir más harina al empezar a amasar. Ya veréis como el poco rato deja de engancharse y empieza a cobrar vida, es la magia del pan!!!).

Hacer una bola y dejarla en un cuenco untado con aceite y tapado con papel film.

Cuando haya doblado el volumen, sacarla del cuenco con cuidado y ponerla encima del mármol. 

Con las manos, ir aplastando hasta hacer una plancha. Enrollar apretando bien cada vuelta (como si hiciéramos un brazo de gitano). 

Cortar el rulo a lonchas de unos 6 cm de ancho y poner en una bandeja con la parte del corte que haga de base. 

Dejar levar unos 30 minutos. 

Encender el horno a 220º 10 minutos antes de meter el pan, para que esté bien caliente. 

Poner un recipiente con agua para conseguir el vapor necesario para hacer que la costra quede crujiente, o bien poner la bandeja honda del horno en la parte inferior y unos segundos antes de entrar el pan, echar un buen puñado de cubitos de hielo. Esto hará que el vapor se vaya desprendiendo de forma paulatina los primeros minutos de cocción.

Espolvorear los panecillos con un poco de harina, y hornear unos 15/20 minutos.

Un desayuno más que apetecible!