viernes, 15 de junio de 2018

GOLONDRINAS DE CRISTAL


El verano nunca más fue lo mismo desde que faltó Marisa.

Las golondrinas eran su animal favorito. En la habitación de sus padres había una tallada en ébano que trajo su abuelo del hospital de Malabo en el que estuvo ejerciendo médico nada más licenciarse. Y este trocito de madera significaba tanto para ellas que las cuatro hermanas se tatuaron esa silueta en la muñeca.

Desde mediados de marzo estaban pendientes del cielo para ver cuál de ellas era la primera en anunciar la llegada de las golondrinas. Cuando esto sucedía, la que fuera, se apresaba a descolgar el teléfono para anunciar a las otras, en voz de grito, ya han llegado, ya han llegado!!!

Los últimos años ya no hacía falta llamar. Se mandaban un mensaje al grupo de wasap, e incluso a veces lo acompañaban de una foto o un vídeo en el que se veían o intuían unos puntitos negros representando el vuelo alocado de unos cuantos pajarillos que venían a anunciar la llegada del buen tiempo.

Pero hace ya demasiado tiempo, tras largos meses de lucha, Marisa murió una noche de principios de otoño. A Carlota, su hermana pequeña, le gusta pensar que al irse a África, las golondrinas se llevaron su alma y que cada primavera, cuando vuelven, esparcen con sus gritos la esencia de su hermana.

Ahora, cuando las oye por primera vez después del largo invierno, en vez de llamar a sus hermanas diciendo ya han llegado, mira al cielo y grita: hola, Marisa!



Ingredientes:
Para la masa:
525 gr. de harina panificable de buena calidad
340 gr. de agua
20 gr. de aceite de oliva
11 gr. de sal
5 gr. de levadura fresca o 1,5 gr. de levadura seca

1 vasito de anís dulce
1 vasito de aceite
2 cucharadas de azúcar

Te ayudará:
Un cortador de galletas en forma de avión (yo no encontré de golondrina y tuve que adaptarlo)
Un pincel




Cómo se hace:

Poner el agua en un cuenco y disolver la levadura. A continuación incorporar el resto de ingredientes de la masa. 

Mezclar bien con la mano. Conseguiremos una masa bastante pegajosa. Dejar reposar cubierta con un paño durante unos 15 min. 

Enharinar someramente una mesa de trabajo y volcar la masa. Plegar un par de veces sobre si misma y dejar reposar 5 minutos. 

A continuación dividirla en tres porciones de unos 300 gr cada una aproximadamente. Volear y guardar cada una en un envase hermético previamente untado con aceite. 

Guardar en el frigorífico durante uno, dos o tres días, según queramos utilizarla.



El día que queramos usarla sacar de la nevera. Estirar cada porción con mucho cuidado encima de un papel de hornear. Si se pega mucho se puede enharinar un poco. Tiene que quedar una plancha muy fina. 

Cortar la masa con el cortapastas, quitar los recortes con cuidado y poner en el congelador media hora para que sea más fácil convertir los aviones en golondrinas. No nos interesa manipular la masa porqué al ser tan delgada se deforma muy fácilmente.

Juntar los recortes. Amasar un poco y dejar reposar 10 minutos antes de volver a estirar y cortar nuevos aviones.

Transformar los aviones en golondrinas según se muestra en la siguiente ilustración.



Encender el horno a 200º

Pintar las golondrinas con aceite y espolvorear un poco de azúcar por encima.

Hornear vigilando que no se quemen. Se hornean en 8 minutos y es fácil pasarse de cocción.


Sacar del horno y pintar inmediatamente con el anís. El calor hará que el alcohol evapore y por tanto son aptas para los más peques de la casa.

 *   *   *

También se pueden hacer con la forma tradicional de las Cocas de vidrio, alargada y con unos piñones o daditos de almendra por encima, pero ya sabéis que a mi me gusta complicarme la vida ;-).