domingo, 10 de junio de 2018

PASTEL DE MERENGUE CON FRESAS Y ROSAS ESCARCHADAS - RETO COCINARTE

Hacía tiempo que le daba vueltas al asunto. A raíz del reto VeoVeo a menudo pensaba: qué pasaría si en vez de mirar la foto de un plato e intentar reproducirla miráramos un cuadro? Seríamos capaces de plasmar en una receta la emoción de unos colores, de una composición? Se podría trasladar a un plato la sensación que nos provoca un artista?

Un día se lo planteé a mi amiga Maria, del blog In my little Kitchen, que es historiadora del arte, y le encantó la idea. Tanto es así que le propuse que fuera ella la que organizara el reto, buscara los cuadros y mes a mes nos empujara a idear y conjuntar arte con gastronomía.

Para empezar nos propuso un cuadro de Dante Gabriel Rossetti, llamado Venus Verticordia, 1864-1868, óleo sobre lienzo, 83 x 71 cm, y que podemos ver en el Russell-Cotes Art Gallery and Museum, Bornemouth.

Enseguida ví que mi receta sería dulce y que, evidentemente, llevaría rosas rojas. Mi idea inicial fué escarchar unas rosas rojas de mi jardín y llenar con ellas la parte superior de mi pastel. Pero mi sorpresa fue cuando las hice se volvieron de color morado. Aún no se lo que pasó. Tendré que investigar sobre ello. Así que cambié la idea inicial por fresas, algunos arándanos y algunos pétalos de rosa lilas. La química de la cocina a veces es así.

Esta es mi propuesta. Espero que os guste!


Ingredientes:

Para el bizcocho:
180 gr. de harina todo uso
1 ½ cucharaditas de levadura en polvo
1 pellizco de sal
100 gr. de mantequilla a temperatura ambiente, cortada a trozos
80 gr. de azúcar
1 cucharadita de extracto de vainilla
2 huevos grandes, a temperatura ambiente
120 ml. de leche entera, a temperatura ambiente
1 yogur de limón

Para la cobertura:
75 gr. de azúcar granulada
125 gr. de agua
2 claras de huevo grandes
100 gr. de mantequilla
Ralladura de 1 limón

Para los pétalos de rosa:
Pétalos de rosa. Tienen que ser rosas comestibles, naturales y que no hayan sido tratadas con pesticidas, colorantes ni aromatizantes.
1 clara de huevo
Azúcar glas


Para acabar el pastel:
Pétalos de rosa escarchados
400 gr. de fresas
1 puñado de arándanos
2 cucharadas de licor de saúco

Te ayudará:
Batidora eléctrica de globo o doble barilla
Batidora de brazo
Termómetro de jarabes
Pincel


Cómo se hace?

Las rosas escarchadas:
Lavar los pétalos de rosa con un poco de agua. Secar delicadamente con un papel absorvente de cocina. 

Pintar cada pétalo con clara de huevo y rebozar con azúcar glas. Dejar encima de una bandeja forrada con papel de hornear.


Se tienen que secar durante dos o tres días, pero depende mucho de la humedad ambiente.

El bizcocho:
Precalentar el horno a 180ºC. 

Rociar dos moldes de 18 cm con aceite y forrar con papel de hornear.

Tamizar la harina, con el polvo para hornear y la sal. Reservar.

En un cazo batir la mantequilla hasta que esté suave y cremosa. 

Agregar el azúcar y batir nuevamente hasta que la mantequilla y el azúcar estén pálidos y esponjosos. Añadir la vainilla y uno de los huevos. Batir hasta integrar y añadir el segundo huevo e integrar. Añadir el yogur de limón y mezclar bien.

Agregar la harina en 4 tandas, alternando con la leche. Empezar y acabar con la harina y batir brevemente hasta que se integre después de cada adición.

Dividir la mezcla uniformemente entre los dos moldes y alisar la superfície con una espátula.


Hornear durante aproximadamente 22 minutos. Hacer la prueba del palillo de madera para asegurar que esté bién horneado.

Sacar del horno y desmoldar a los cinco minutos. Dejar enfriar perfectamente encima de una rejilla antes de montar el pastel.

El glaseado:
Poner el azúcar y el agua en un cazo y dejar hervir a fuego medio removiendo para ayudar a disolver el azúcar. 

Tan pronto como se disuelva el azúcar, bajar la temperatura dejando que siga hirviendo y removiendo de vez en cuando.

Mientras con una batidora eléctrica de doble aspa o de globo, batir las claras hasta que se formen picos suaves.

Esperar a que el agua azucarada alcance los 120ºC. Lo mejor es controlar la temperatura con un termómetro pero si no tenéis, la tempertatura se alcanza cuando se forman grandes burbujas en toda la superfície.

No caer en la tentación de subir el fuego. Este procedimiento es lento y tranquilamente puede durar quince o veinte minutos y subiéndolo, el azúcar empezará a tomar color y el merengue no quedaría blanco. 


Encender la batidora a velocidad baja y muy despacito verter el jarabe de azúcar en las claras procurando que no caiga directamente encima de ellas porqué cuajarían y el merengue se estropearía y que  tampoco caiga encima de las aspas de la batidora porqué podría salpicar y quemarnos.

Batir hasta que baje la temperatura del merengue y se formen picos grandes y esponjosos.

Agregar la mantequilla pomada, una cucharada cada  vez y seguir batiendo hasta que esté toda incorporada. 

Cuando la mantequilla esté perfectamente incorporada, el glaseado está listo para usar. Si tardamos en montar el pastel guardar en la nevera.

Para montar el pastel:
Reservar cinco o seis fresas enteras para la decoración 

Poner el licor de saüco y el resto de fresas en el vaso de la batidora y triturar haciendo un puré.  Reservar.

Poner una capa de mermelada de pétalos de rosa en cada mitad de bizcocho y cubrir con una capa generosa de glaseado. Montar una encima de la otra.


Cubrir todo el pastel con el resto de merengue igualando la superfície con la espátula.

Echar el puré de fresas por encima dejando que caiga por los laterales.

Cortar unas fresas por la mitad y disponer todas las frutas encima del pastel y unos cuantos pétalos escarchados.


Esta es mi propuesta



Y este es el cuadro que nos ha inspirado esta vez.



Si queréis aquí podéis ver todas las participaciones
hay algunas sorprendentes!