domingo, 28 de septiembre de 2014

RED VELVET CON FRUTA FRESCA


Con esta receta participo en el Asaltablogs de Septiembre. Este mes hemos asaltado el blog Churretes de Chocolate, de Raquel o como se la conoce por la red, Churretosa. 


Me costó un montón decidirme por una receta porqué tiene muchas y muy buenas. De hecho hasta el último momento estuve convencida que haría los macarons de capuchino (o eran de tiramisú?) pero al final, y como tenía que hacer un pastel para celebrar el cumple de mis gemelos, que el 25 hicieron ya 14 años! me decanté por esta tarta. 


Hace un par de años hice un red velvet siguiendo una receta de una amiga americana pero no pude sacarle fotos. Lo llevé a casa de unos amigos y no me acordé de hacérselas... O sea, que la excusa para decantarme por esta receta era doble.

Como es un pastel contundente y muy dulce, a pesar de que he reducido a la mitad la cantidad de azúcar, pensé que ponerle fruta fresca por encima lo haría más ligero. Pero es que además me parece que no hay mejor decoración que la fruta fresca. Ya la he usado alguna vez, como por ejemplo en esta tarta de chocolate, y me parece muy elegante. 

Si queréis ver la receta original de Raquel, la encontraréis aquí, yo he hecho algunos cambios.

Esta es mi versión. Raquel, espero que te guste!


Ingredientes:
125 gr mantequilla
125 gr azúcar moreno
2 huevos
280 gr harina
15 gr cacao en polvo desgrasado sin azúcar
1 cucharadita de levadura química
1 cucharadita de bicarbonato sódico
1 pellizco de sal
1 cucharaditas de colorante rojo alimentario
1 cucharadita de vinagre de vino blanco
1 cucharadita de esencia de vainilla
240 gr de buttermilk (o 227 gr de leche + 13 gr de zumo de limón)

Crema de queso
400 ml de nata 35% MG bien fría
400 gr de queso mascarpone
50 gr de azúcar glas tamizado

Decoración
2 kiwis dorados
150 gr. de frambuesas frescas
150 gr. de fresas
200 gr. de uva negra



Cómo se hace?

Si no tenemos buttermilk, mezclar la leche y el zumo de limón y dejar reposar 10 minutos.

El bizcocho
Encender el horno a 170º C
Preparar 2 moldes de 18 cm con spray desmoldante o untar con mantequilla y forrar con papel vegetal (yo sigo prefiriendo esta segunda opción).

Tamizar los sólidos (harina, cacao, levadura, bicarbonato y sal) y reservar.


Batir la mantequilla con el azúcar hasta que la mezcla quede esponjosa.

Añadir los huevos de 1 en 1, esperando que esté completamente integrado antes de añadir el siguiente.

Mezclar la buttermilk, el colorante, el vinagre y la esencia de vainilla y añadirlo a la mezcla de mantequilla y huevos.

En un cuenco añadir los ingredientes secos en 3 veces y los líquidos en 2, alternándolos. Se comienza y termina por los secos.

Repartir la masa a partes iguales entre los 2 moldes y hornear durante aproximadamente 45 minutos.

Sacar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla durante 15 minutos, desmoldar y dejar enfriar completamente.

Envolver cada bizcocho en papel de film y dejar reposar en la nevera de un día para otro.




Crema de queso

Montar la nata. Cuando empiece a tomar cuerpo añadir el azúcar y batir hasta que esté completamente montada. Añadir el queso y seguir batiendo hasta conseguir que se formen picos suaves.

Reservar en la nevera.

Montaje

Cortar los 2 bizcochos por la mitad transversalmente, consiguiendo 4 planchas iguales.

Tomar una de las planchas de bizcocho y ponerla de base. Cubrir con una capa de la crema de queso toda la superficie, con cuidado que no se salga por los laterales.



Proceder a superponer el resto de las planchas de bizcocho alternándolas con la crema de queso.

Al final, cubrir toda la tarta con la crema de queso y decorar con la fruta fresca.