Mostrando entradas con la etiqueta cerdo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cerdo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 12 de agosto de 2020

TIRAS DE LOMO CON CREMA DE QUESO - ASALTABLOGS IMPREVISIBLE


Esta receta la encontre en el blog de Pilar y enseguida supe que era candidata ideal para una cena de verano en casa de mi madre, cuando nos reunimos hermanos y sobrinos y necessito recetas que alarguen y gusten a todo el mundo.
Es también muy fàcil y ràpida de preparar. La crema de queso es muy versàtil y la podéis usar para mezclar con un plato de pasta o para echar encima de unos nachos y tener en un pispás un delicioso aperitivo tex-mex.  
Ingredientes

8 filetes de lomo
1 Huevo
Pan rallado
Harina
1 c/sucharada de harina de maíz
1/2 vaso de Leche
40 gr. de queso emental
40 gr. de queso cheedar
Sal
Pimentón dulce
Pimienta negra molida
Aceite para freír

Cómo se hace?

Las tiras de carne:
Cortar los filetes de lomo en tiras.

Preparar tres platos. Uno con harina, en el otro batir el huevo y en el tercero poner el pan rallado.

Pasar la carne por los tres platos en ese orden.

Poner aceite abundante en una sartén y calentar a menos de 180º. Mantener esta temperatura e ir friendo las tiras de lomo rebozadas. 

Cuando esten bien doraditas por ambos lados, sacar y dejar escurrir en un colador de malla fina para que escurra el exceso de aceite.


La crema de queso:
En un cazo mezclar la leche con una cucharada de harina de maíz mezclando bien para que no queden grumos.

Añadir la sal, el pimentón y la pimienta negra.

Poner el cazo a fuego medio y cuando esté caliente pero sin hervir, añadir el queso mezclando todo el rato hasta que se funda completamente.

Repartir la salsa en cuencos individuales al lado de las tiras de carne, para que cada uno pueda mojar a su gusto.



domingo, 30 de septiembre de 2018

MANITAS DE CERDO CON BERZA Y CALDO DE ALUBIAS PINTAS - ASALTABLOGS

Siempre le había gustado aprender y tenía la impresión que la vida no le alcanzaría para poder hacer todo aquello que le gustaba. Tenía las manos curtidas, eso no son manos de señorita le decía su abuela, pero a pesar de esto a ella le encantaban. A veces le dolían, trenzar cuerdas, mezclar yeso o pulir maderas  no eran actividades demasiado respetuosas con su delicada piel, pero la alegría que sentía cada vez que terminaba una pieza o que le salía una nueva técnica compensaban todo el dolor o entumecimiento que pudiera sentir.

Aprendió a coser, restauró muebles, pintó, hizo joyas en plata, reparó sillas de enea, lámparas de papel, cerámica, papel maché. Todo le gustaba y todo lo quería probar.

Pero hace un tiempo y casi por casualidad lo que más le gusta del mundo es navegar.

Con unos amigos compraron un viejo barco de madera y después de horas y horas de reparar velas, pulir maderas y pintar, el barco puede surcar las olas. 

Y es duro, no te creas, izar las velas requiere habilidad y fuerza. El esparto de las sogas, mojado y frío, cuartea su piel y el viento y el sol le resecan la cara y hace tiempo que se nota más arrugas. Pero son las arrugas de la felicidad infinita que siente cuando, en los momentos de calma, cuando el rumbo está fijado y las velas se hinchan con el viento, se puede sentar en la proa, sacar el ganchillo, la madeja y tejer gorros de lana azul para todos y de esta forma aúna dos de sus pasiones.


*    *    *

Hoy, cuando se publique esta entrada estaré navegando. Esta es una entrada especial porqué vamos a robar en la cocina de Ana, una persona maravillosa a la que me unen aficiones y visiones del mundo. El suyo es uno de estos blogs que enganchan. Cuidado, hecho con amor, bien escrito, con fotos bonitas. Vaya, que lo tiene todo para ser un sitio en el que pasar un rato de lo más agradable.

De las recetas de Ana me gustan todas pero sobretodo me gustan sus historias. De ella me copié esto que hago a veces de empezar mis recetas con un pequeño relato. Siempre me gustó escribir y me pareció buena idea eso de mezclar las aficiones.

Hacía muchísimo tiempo que tenía ganas de hacer manitas de cerdo, o pies de ministro o de obispo. Es un comida que me encanta y que no había hecho nunca. En casa no gustan a nadie. No por el sabor pero la textura gelatinosa no les agrada. A mi no me molesta. Eso sí, me gustan deshuesados. Eso de estar rechupeteando huesos no me va nada. Y qué os voy a decir de cómo resultó el plato! Si os gustan los pies de cerdo, no dejéis de hacerlos. 

Esta es mi propuesta. Espero que os guste!


Ingredientes:
2 manitas de cerdo partidas por la mitad
250 gr. de alubias pintas
1 cebolla mediana
2 zanahorias
Medio puerro
1 ramita de apio
1 nabo
1 trozo de chirivia
2 guindillas
4 dientes de ajo
1 col redonda
Aceite
Sal




Para la muselina
1 clara de huevo a punto de nieve
1 yema de huevo
100 ml. de aceite
1 diente de ajo
Sal



Te ayudará:
Un mortero
Guantes de vinilo para deshuesar las manitas




Cómo se hace?

La noche antes poner las alubias con agua en proporción 1:3 para que se hidraten bien.

Por la mañana escurrir el agua y reservar las alubias.

Lavar las manitas de cerdo en agua fría. Ponerlas en una cazuela cubiertas con agua y poner a calentar. Con una espumadera sacar la espuma que se va formando. Cuando empiece a hervir, dejar un minuto y apagar el fuego. Retirar a un escurridor y desechar este agua.

Limpiar las zanahorias, nabo, chirivia, el puerro, la mitad de la cebolla y el apio.

En el fondo de una olla rápida poner las alubias, las verduras y encima las manitas.

Cubrir generosamente con agua, salar ligeramente y cerrar la tapa. Poner al fuego. Desde que se dispara la válvula de vapor estará 25 minutos. También se puede hacer en olla tradicional cocinando una hora y media.


Retirar 400 ml. del caldo, colar con una malla bien fina y poner en un cazo para que reduzca una tercera parte. De esta forma se concentran los sabores y quedará una salsa muy potente. Rectificar de sal cuando haya reducido.

Deshuesar las manitas y cortar la carne con unas tijeras. No tiene que quedar puré ni trozos muy grandes.

Poner una olla con agua abundante a hervir. Poner la col entera y escaldar 4 minutos. Escurrir y dejar enfriar un par de minutos. Con una puntilla separar ocho hojas procurando que no se rompan. Quitar el nervio central de estas hojas y reservar.

Poner en frío los dientes de ajo laminados en una sartén con unas gotas de aceite. Encender el fuego moderado y cuando estén doraditas retirar a un papel absorbente. Separar las mejores 16 láminas y reservar el resto.

En esta misma sartén pochar la otra mitad de cebolla cortada muy pequeñita. Cuando esté hecha añadir dos cucharadas del caldo de la olla grande.


 Cortar el resto de col en juliana bien fina. Cuando la cebolla haya absorbido todo el caldo, añadir las láminas de ajo que hemos reservado y la col y saltear hasta que esté cocida pero que quede al dente. Será más buena si está un poco crujiente.

Añadir las manitas que hemos troceado y remover bien. Rectificar de sal si es necesario y retirar del fuego.

Rellenar las hojas con el relleno y formar los hatillos.



La muselina
En el mortero machacar el diente de ajo con un pellizco de sal. Añadir la yema y mezclar bien. Cuando haya blanqueado y esté espumoso añadir el aceite a hilo sin dejar de mezclar con el mortero para que se vaya ligando. 

Cuando tenga consistencia de mayonesa en un cuenco aparte batir la clara a punto de nieve y añadir con cuidado a la salsa anterior.

Montaje del plato:

Colocar los ocho hatillos en una bandeja de horno. Poner un hilo de muselina de ajo por encima de cada uno de ellos y gratinar 5 minutos.

En la base del plato poner un poco del caldo concentrado y unas pocas alubias y encima un par de hatillos. Decorar con unas láminas de ajo y servir.




Con esta receta participo en el 
Reto Asaltablogs de Septiembre



miércoles, 13 de diciembre de 2017

CREMA DE JABUGO Y VIRUTAS EN UN VASO - RETO VEOVEO

Este mes en el Reto VeoVeo hemos reproducido la foto de @paris.tian 


Es quizás, de todas las fotos que hemo hecho la más fácil de reproducir y a sido una suerte porqué he tenido tanto trabajo y tanto lío estos últimos días que de no ser así ni yo misma hubiera podido participar.


Para hacerlo he escogido una crema de jabugo que hacía tiempo que quería hacer y la verdad es que me ha sorprendido gratamente.

Además ahora que viene la época de comprar jamones o que te los regalen en la cesta, esta crema es ideal para aprobechar los restos de jamón que quedan pegados al hueso o el mismo hueso, que es una pena tirar si el jamón es bueno. Yo le pido a mi carnicera que me lo corte en pedazos con la megasierra que tienen y los congelo para que no se hagan rancios y así puedo añadir un hueso cuando hago caldo.


Espero que os guste mi propuesta



Ingredientes:
1 escaluña
50 gr. de taquitos de jabugo
3 patatas ácidas medianas
1 hueso de jabugo de unos 10 cm.
50 ml. de nata
400 ml. de agua
Aceite
4 rebanadas de pan de lino
100 gr. de virutas de jabugo
100 gr. de queso parmesano regiano
4 tiras de cebollino


Cómo se hace?


Sofreír la escaluña picada en un cazo con un poco de aceite. Cuando empiece a tomar color añadir los taquitos de jamón y las patatas peladas y cortadas a dados. Rehogar un par de minutos. Añadir el agua y dejar cocer hasta que las patatas estén tiernas.


Apagar el fuego y esperar unos minutos a que baje la temperatura. Añadir la nata y remover. Rectificar de sal si es necesario.

Triturar con la batidora eléctrica y pasar por el chino.

Cortar las rebanadas de pan dándoles forma rectangular y tostarlas ligeramente.



En una sartén saltear las virutas de jamón y repartirlas encima de las tostadas. Rallar el parmesano por encima.


Batir de nuevo con la batidora para espumar la crema y repartirla en los vasos. 

Poner una tostada encima de cada vaso y espolvorear unos trocitos de cebollino por encima.



*   *   *


Y para que podáis comparar os dejo:

La foto original


Y la mía



Con esta receta participo en el Reto Veo Veo

foto de Blanca Vela.

Si queréis ver lo que han preparado mis compañeras de reto podéis ver el recopilatório aquí, y si queréis participar en el Reto VeoVeo me podéis mandar un mensaje y os incluyo. 

Si os gusta la cocina, improvisar, imaginar e idear este es un desafío de los que te hacen disfrutar ;-)


domingo, 5 de noviembre de 2017

PANCETA CARAMELIZADA CON SALSA DE MISO - INSPIRÁNDOME EN NOBU MATSUHISA

Hoy traigo una receta de categoría. Es laboriosa pero no es difícil. 

Si acaso el emplatado, que tampoco, pero si no os queréis liar con él, al final os doy otra opción de presentación, mucho más sencilla y asequible e igualmente bonita y saborosa. 

Con esta receta participo en el Cooking the Chef del mes de noviembre, esta vez dedicado a Nobu Matsuhisa, un cocinero japonés conocido por su cocina de fusión. Tiene restaurantes por todo el mundo, de Aspen a NY y de Munich a Hong Kong pasando por Dubai, Suráfrica e Istanbul.

Esta receta se la dedico a mis Amig@s Tocineros, ellos saben quienes son, porqué tienen el don de alegrarme y mandarme panceta power en muchos momentos de mi día a día y últimamente lo estoy necesitando mucho :-) 

OS QUIERO!


Ingredientes:
Para la panceta de cerdo
5 gr. de semillas de sésamo
5 gr. de granos de pimienta negro
2 clavos de olor
1 cucharada de pimentón rojo
750 gr. de panceta de cerdo ibérico
2 hojas de laurel
1 cebolla grande, cortada en rodajas
5 dientes de ajo, aplastados con el lado plano del cuchillo
El zumo de una naranja recién exprimida
Aceite y sal 


(NOTA: Yo salé la carne antes de hornearla pero a mi entender no haría falta porqué el miso, la salsa de soja y la salsa de ostra son muy saladas y habría sido suficiente, pero claro, esto de la sal es muy particular. Si sois como yo, de poco salado, no haría falta sazonar la carne antes de guisarla).



Para la salsa fácil de Carmelo 
50 gr. de azúcar 
30 gr de mantequilla 
30 ml de agua 


Para el glaseado de Miso
15 gr. de mantequilla
1 chalota picada
1 diente de ajo picado
Pimienta negra recién molida
50 ml de jugo de guisar el cerdo
30 ml de salsa de caramelo fácil
20 gr. de pasta de miso
15 ml de vinagre de arroz
10 ml de salsa de soja
10 ml de salsa de ostra
 


Para acabar el plato
Brote de rúcola
Germinado de rábano
Setas shimeji


Cómo se hace?

El cerdo cocido

En una sartén poner dos gotas de aceite y restregarlas con un papel absorvente. Calentar las semillas de sésamo, la pimienta negra, el pimentón y los dos clavos de olor sin que se tuesten. Sólo para despertarles el aroma.

Poner en un mortero y aplastar. 

Encender el horno a 125º

Colocar la panceta en una bandeja que se adapte bien a su tamaño para que mantenga la forma al cocerse.

Añadir las hojas de laurel troceadas, la cebolla cortada a rodajas finas, los ajos aplastados y la mezcla de especies machacadas. 

Añadir el zumo de naranja y cubrir la bandeja con papel de hornear atándolo con un hilo de bramante.



Hornear durante 3 horas.

Cuando esté listo, dejar que se enfríe en sus jugos y sin destaparlo refrigerar un mínimo de ocho horas. Yo lo tuve 36 horas en la nevera.

Destapar la bandeja. Con una cucharilla quitar la primera capa de grasa solidificada. Sacar la panceta de la bandeja y reservar los jugos de cocción.




Cortar la carne en trozos de 3 cm. de lado y el largo de la pieza.

Así tal cual se podría comer acompañada del propio jugo de guisarla, o cortada más pequeña dentro de una ensalada, por ejemplo, pero esta vez le daremos un toque más sofisticado.

La salsa de Carmelo fácil


Poner el azúcar en una cacerola pequeña y de fondo grueso a fuego medio alto. No remover. Cuando los bordes se empiezan a poner marrones hacer girar el cazo meneando el mango, para distribuir el caramelo.


Cuando todo el azúcar tenga color ámbar oscuro, agregar la mantequilla y 60 ml. de agua. Remover hasta que las burbujas se calmen y mantener a fuego lento un minuto más.

Retirar del fuego y verter en un bote de cristal.


El glaseado de Miso

Derretir la mantequilla en una sartén pequeña a fuego medio-alto. 


Agregar la chalota y el ajo picados muy menudos y saltear hasta que la chalota esté translúcida.


Añadir 50 ml. de jugo resultante de guisar la carne, la salsa de caramelo, el miso, el vinagre de vino tinto, la salsa de soja y la salsa de ostra.

Calentar a fuego lento, y remover bien para integrar todos los ingredientes. Reservar.


Para terminar el plato

Poner unas gotas de aceite en una sartén antiadherente y llevar a fuego medio alto. 

Tostar unas semillas de sésamo y reservar.



En la misma sartén saltear los brotes de setas hasta que estén tiernos. Reservar.

Pintar los trozos de panceta con el glaseado de miso y sellar en la misma sartén vigilando que no se queme. Reservar.

Volver a poner las setas en la sartén y glasearlas con un poco de salsa de miso.



Montaje del plato

Poner una cucharada de salsa de caramelo en la base del plato.

Encima colocar tres piezas de panceta y unas cuantas setas y un poco de glaseado de miso.

Encima de cada trozo de panceta poner unas hojas de rúcola y unos brotes de germinado.

Terminar el plato espolvoreando unas cuantas semillas de sésamo.



Si no queréis liaros con este emplatado podéis:


Preparar la carne igualmente y después de las horas de reposo cortarla a dados regulares.

En una sartén con unas gotas de aceite tostar unas semillas de sésamo. Reservar.

En esta misma sartén saltear las setas. Cuando estén tiernas añadir la carne y rehogar con glaseado de miso. Añadir el sésamo y servir.




Con esta receta participo en el reto 
Cooking the Chef del mes de noviembre. 


Cooking the chef

domingo, 25 de octubre de 2015

GYOZAS CASERAS - EMPANADILLAS JAPONESAS


Hay veces en las que me gusta apurar, creo que va en mis genes aunque con los años y mucha disciplina he ido aprendiendo a no dejar las cosas para el final.

Me gusta experimentar esta adrenalina que recorre mi cuerpo dos horas antes de entregar un trabajo que he tenido tiempo de sobra para planificar y terminar mucho antes de plazo; o la emoción de ir a comprar un vestido para una boda la misma mañana de la celebración, bajo riesgo de presentarme hecha unos zorros.

Pero teniendo cuatro hijos, un trabajo y varios hobbies que reclaman mi atención, la planificación germánica es una auto imposición que intento no saltarme.

Pero a veces mi naturaleza aflora y me tiene a menos de 24 horas de publicar mi asalto aún escogiendo receta, y encima el blog Cocinar con amigos, que es el asaltado del mes, viene cargadito de recetas deliciosas...


Finalmente me he decidido ha hacer unas gyozas. Hace tiempo que les tenía ganas. Gloria las hizo con carne de cerdo y yo las he hecho de dos tipos, con carne y otras sólo con verduras.

Los viernes suelo hacer lo que llamo "borrón y cuenta nueva", que consiste en cojer todas las verduras que han quedado de la semana y hacerlas estofadas. Es un plato que nunca es igual pero que siempre queda delicioso. Sirve para comer sólo, con pasta o arroz, con cuscús, ... o como relleno de unas gyozas en caso de asalto!

La masa también la he hecho yo. Es más engorroso y quizás no era la mejor opción dado el escaso tiempo que tenía, pero al igual que el vértigo, complicarme la vida también forma parte de mi genética ;-)

Espero que os gusten!



Ingredientes:

Para la masa
400 gr. de harina de todo uso
150 gr. de aceite de oliva 
110 gr. de agua
1 cucharadita de sal

El relleno de carne:
400 g. de carne de cerdo picada
150 g. de col china
5 tiras de cebollino
1 diente de ajo picado
1 cucharada de jengibre fresco rallado
1 cucharada de salsa de soja
1 cucharadita de sal
1/2 cucharadita de azúcar moreno
1/2 cucharada de maicena
un poco de aceite de sésamo

El relleno de verduras:
2 zanahorias
4 champiñones
1 calabacín
100 gr de calabaza
1 berenjena
1 cucharada de salsa de soja
aceite de oliva virgen extra
1 diente de ajo

La salsa:
Salsa de soja
Vinagre de arroz
Aceite de sésamo

Cómo se hace?

La masa de las obleas:
Mezclar el aceite, el agua y la sal y ponerlo a calentar. Antes de que empiece a hervir apagar el fuego.

Verter en un cuenco grande y seguidamente añadir la harina toda de golpe. Mezclar con una espátula de madera sin amasar hasta que la harina ya no se distinga.

Tapar con un trozo de papel film y dejar en la nevera un mínimo de media hora.


Gyoza rellena de carne

El relleno de carne:
Picar el cebollino y la col china. Reservar.


En un cuenco poner la carne de cerdo picada, el ajo, el jengibre, las salsa de soja, la sal, el azúcar, la maicena y el aceite de sésamo y mezclar bien hasta que quede pegajoso.

Añadir la mezcla de cebollino y col china y mezclar de nuevo.

Cubrimos con papel film y dejar en la nevera unos 20 minutos.

El relleno de verduras:
Limpiar y trocerar todas las verduras. En una cazuela con un poco de aceite dorar el diente de ajo. Cuando tome color añadir las verduras respetando el tiempo de cocción de cada una. 

Si no tenéis mano con lo de los tiempos se pueden ir salteando por separado y juntarlas todas cuando estén al dente. 

Añadir un chorrito de salsa de soja, remover bien y apagar el fuego. 

Gyoza rellena de verduras
Para poder utilizarlas para rellenar las gyozas las he tenido en un colador para que eliminaran el agua que sueltan al cocerlas.

Formar las gyozas:
Cortar cuadrados de papel de hornear de 5x5 cm.

Espolvorear un poco de harina sobre la mesa de trabajo y del palo.  


Coger pequeñas porciones de masa y estirarla con el rodillo. Tiene que quedar lo más fina posible. La masa es muy elástica y permite dejarla casi transparente. Cuando está del grosor deseado levantarla de la mesa para destensionarla, volver a colocarla y cortar círculos de 8cm. de diámetro con un corta pastas de metal.


A medida que se van cortando colocarlas encima de un cuadrado de papel de hornear e igualmente las cubrimos con otro trozo de papel para evitar que se peguen. 

Cada vez que vamos a estirar una porción de masa espolvorear la mesa de trabajo con un poco de harina.

Los recortes se poden volver a amasar y se dejan reposar 5 minutos antes de estirarlos. 



Coger una oblea en una mano. Depositar una pequeña cantidad de relleno en el interior y plegarlas. Hay miles de formas de hacerlo. Las gyozas tienen este plegado típico que semeja un abanico y que es la forma que he usado para formar las de carne, o esta forma de puntero que les he dado a las de verduras. En internet podéis ver muchos vídeos que os enseñan distintos plegados.

Una vez las hemos formado poner unas gotas de aceite en una sartén y poner las empanadillas. Fuego moderado porqué se queman con facilidad.



Cuando empiezan a tomar color por la base girarlas para tostarlas por todos los costados. Cuando tengan un bonito color, añadir unas gotas de aceite de sésamo y agua en cantidad suficiente para cubrir un par de dedos la sartén. Tapar y cocinar hasta que se evapore todo el agua. Aproximadamente 8 o 10 minutos.


Mientras esperamos preparar la salsa. En un bol pequeño mezclar la salsa de soja, el vinagre de arroz y un poco de aceite de sésamo, remover para emulsionar.

Con estas cantidades de masa salen muchisimas gyozas y se pueden congelar perfectamente. Para hacerlas no hace falta descongelarlas previamente y para cocinarlas procedemos igual que si fueran recién hechas.