Me han venido a la memoria las tardes de mi infancia. Ese olor a tierra quemada por el sol, a tomillo y lana de oveja. Esa sensación de corretear por el campo, con las zarzas arañándonos las piernas. La piel caliente, las risas. Las tardes de piscina y ese hambre que llegaba de golpe, de meriendas tardías, con el tiempo justo para entrar un minuto en casa a coger un trozo de pan y seguir con los juegos y correrías.
De las cosas que más me gustaban para merendar eran el pan con higos recién cogidos de aquella higuera que aun guarda grabados nuestros nombres y el pan con algarroba.
En los campos de mi pueblo además de vides, avellanos, almendros y olivos, había algarrobos. Son unos árboles preciosos. Verdes, frondosos, con unas ramas que casi tocan al suelo, resguardo de siestas y confidencias. Y a su cobijo nos tumbábamos a charlar mientras comíamos una de sus vainas. El chocolate de los pobres, lo llamaba mi abuela y a mi me parecía tan delicioso que quería ser pobre para poder comer siempre cosas tan buenas :-)
Luego, de mayor, aprendí a convertir las algarrobas en harina para usarla como sustituto del cacao. Es un procedimiento un tanto laborioso que os podéis saltar. Como ahora se le considera un superalimento, encontraréis la harina en casi todos los herbolarios y tiendas de dietética.
Para hacer la harina se tienen que abrir las algarrobas longitudinalmente y desechar las semillas, que recientemente he sabido que se pueden comer pero no se como, tendré que investigar. Se dejan las vainas al sol durante unos días para que se sequen (también se puede hacer en deshidratadora o en el horno). Luego hay que triturarlas y pasar por un tamiz de malla fina. Es mejor no hacer grandes cantidades porqué es muy delicada y se estropea con facilidad.
La algarroba tiene un montón de propiedades beneficiosas para nuestra salud. En internet hay información nutricional y específica de las características por si os interesa.
Esta es la receta que presento para el RAS de Febrero. Las siglas RAS quieren decir Reto ALfabeto Salada y no se por qué, sin darme cuenta, preparé una receta dulce y me he percatado del error dos minutos antes de publicar. O sea que como no tenía margen de maniobra lo he dejado así, porque como mínimo he respetado los ingredientes. La propuesta era usar Vainas y Jengibre y los escogieron Libia de Tartis y más y Blanca de Las recetas de Blinky.
Esta es mi propuesta. Espero que os guste!














