sábado, 22 de octubre de 2016

CALABAZA PATISSON RELLENA

Este verano estuvimos de vacaciones en Francia. Una de las cosas que más me sorprende cuando voy a este país es lo que llegan a quererse. Y no es una crítica, lo digo con absoluta admiración.


En los supermercados los productos franceses ocupan siempre un sitio privilegiado y además están etiquetados Producto de Francia. Así es impensable que alguien compre manzanas españolas si hay manzanas del país, a pesar de que las primeras sean más baratas.



Estoy harta (y algo indignada) de tener que mirar detenidamente las etiquetas de los productos que compro. Me revienta estar en Navarra y comprar espárragos de la china y pimientos del piquillo que vienen de Perú. Estar en Barcelona y encontrar manzanas de los Alpes teniendo en Lleida y Girona una fruta buenísima. O estar en Madrid y tener que asegurar que los garbanzos y las lentejas son castellanas y no de EEUU o estar en Tarragona y comprobar que las nueces o las avellanas no vendrán ni de California ni de Turquía.



Capítulo aparte merece la verdura. Aquí vas al mercado y todo el año hay berenjenas y calabacines y a veces te las ves y te las deseas para encontrar nabos negros en invierno, y en cambio en todas las tiendas y tiendecitas encuentras yuca ¿? regalada de precio. No sé, me parece de locos!



Estuve en Nay, un pueblo de poco más de 3.000 habitantes y el mercado era brutal. Era pequeño pero había un panadero artesano que vendía unos panes hechos con masa madre, de mil tipos distintos y con una pinta!!! Puestos de quesos de producción propia, que vendían los mismos ganaderos, las paradas de fruta y verdura, ohhhh!!! Cuatro tipos distintos de calabaza, no sólo la calabaza violín; lechugas verdes, rojas, de hoja larga, de hoja corta: nabos distintos; unas ciruelas pequeñas, quizás no tan bonitas como las de aquí, pero con un aroma que despertaba los sentidos. Y ya no hablo de la limpieza, de lo cuidados que están los pueblos, de la conservación del patrimonio arquitectónico, de tantas y tantas cosas...


 


Creo que en nuestro país tendríamos que empezar a espabilar con este tema. No por racismo sino para proteger nuestra economía, a nuestros productores y productos locales y también por ecología. 

Ya vale de comprar fruta envuelta en plástico que viene de la conchinchina, o las lechugas que son bolas que no saben a nada, o la mierda de carne criada quén sabe dónde y metida en un envase de porexpán cubierta con un plástico y que suelta agua a cascoporro cuando la cocinas.

Lo siento, son cosas que me indignan!!!

De esta escapada me traje souvenirs gastronómicos, que son los mejores recuerdos que te puedes traer cuando viajas. Y por qué íbamos con el coche a petar después de un mes fuera de casa que si no…

Entre otras cosas trajimos unas botellas de vino, quesos, berenjenas redonditas y pequeñas que son una variedad rústica súper buena, lechugas, maíz y un par de calabazas preciosas. Parecen joyas!

La naranja aún espera receta pero la blanca, llamada patisson, la preparé de la siguiente manera. Espero que os guste!



Ingredientes:

1 calabaza patisson
4 berenjenas redondas rosas y blancas
1 calabacín
3 huevos
150 ml. de crema de leche
50 gr. Queso emental francés rallado
Aceite, pimienta y sal

Cómo se hace?

Cortar las berenjenas a dados. Poner en un escurridor y echar un puñado de sal por encima para que drenen.

En un cuenco mezclar los huevos batidos y la crema de leche. Salpimentar y reservar.

Partir la calabaza para sacarle una tapa. Con una cuchara vaciar la pulpa del interior. Separar las simientes y reservar la pulpa.



En una sartén con un poco de aceite saltear la pulpa de calabaza. 

Cuando esté casi cocida añadir el calabacín cortado a daditos pequeños y cocinar hasta que esté al dente. 


 


Echarlo al cuenco con la mezcla de huevos y crema de leche.

En esta misma sartén con un poco de aceite freír las berenjenas previamente lavadas para quitar el exceso de sal, a fuego suave.



Añadirlas al cuenco y mezclar todo bien.



Llenar la calabaza con la mezcla y cubrir con el emental rallado.



Hornear a 180º una media hora fuego arriba y abajo. 



 Y disfrutar!!!