jueves, 5 de diciembre de 2013

ACHARDS o VERDURAS ENCURTIDAS AL ESTILO DE MADAGASCAR

Hoy una receta fácil, diferente y un tanto exótica. 

Normalmente se sirven como acompañamiento, junto con arroz, grano y curry; o como entrante. En la Reunión también las sirven como relleno para los bocadillos... ideal para los vegetarianos.

La etimología de la palabra “achards” (encurtido en español) proviene del atchar malayo o atchãrd persa, cosa que hace suponer que el plato tiene su origen en la India durante la época de la conquista musulmana.

Esta forma de cocción era usada por los navegantes portugueses para conservar los alimentos, y es gracias a ellos que la receta se extendió por todo el Océano Índico e incluso el Pacífico. También lo encontramos en Nueva Caledonia (incluyendo en el plato bambú, limones y caracoles de mar).

Se compone de pequeños trozos de verduras (judías verdes, col, zanahoria, pimiento ...) maceradas en una salsa ligeramente avinagrada y que se perfuma con jengibre, chile y cúrcuma

En cada casa del archipiélago de las islas Mascareñas encontramos diferentes versiones de este plato.


Ingredientes:

200 g de col
200 g de judías verdes
200 g de zanahorias
200 g de coliflor
1 cebolla grande (en mi caso y por la alergia, 1 puerro)
1 pimiento amarillo
1 pimiento verde
4 dientes de ajo
50 gr de raíz de jengibre
4 guindillas
1 cucharadita de cúrcuma
1 cucharadita de mostaza en grano
2 cucharadas de vinagre
Aceite (para un aire más tamil usar aceite de sésamo)
Sal y pimienta


Cómo se hace?

Lavar las verduras.

Pelar las zanahorias. Quitar las semillas a los pimientos. Despuntar las judías y cortarlo todo en juliana junto a la col.

Separar la coliflor en ramitos pequeños.

Sumergir las verduras un minuto en agua hirviendo y escurrir bien.

En una sartén con aceite, freír la cebolla picada. Cuando esté pochada añadir los ajos pelados y cortados a láminas, y las especies.

Poner las verduras en la sartén y freír dos minutos, revolviendo suavemente.

Tapar y dejar cocer a fuego muy bajo. Las verduras tienen que quedar crujientes. Apagar el fuego y dejar templar. Añadir el vinagre, salpimentar y corregir de sal si es necesario.